Cuando digo IA en este post, me refiero a la ola actual: LLMs, agentes, asistentes de código.
Tengo una teoría dando vueltas hace rato, y creo que explica algo que muchos venimos sintiendo sin saber cómo decirlo.
Va así: lo que sabes hoy vale menos que ayer.
Le busqué una analogía que ayudara a explicarla, y de ahí salió el nombre.
Inflación de conocimiento.
Para contarla necesito un ejemplo.
Supongamos un developer con años de experiencia encima.
Su conocimiento, medido en dos temas distintos:
- Desarrollando software: está en 7, en una escala del 1 al 10.
- Psicología, desde cero: 1, tal vez 2.
Los números están para representar la idea de forma más clara.
Esa era la escala.
La escala se estiró
Con los LLMs se puede llegar mucho más lejos que antes, así que la escala dejó de terminar en 10.
Ese conocimiento no se movió, sigue en 7. Lo que se movió fue la escala:
- Antes: 7 de 10, o sea el 70%.
- Hoy: 7 de 15, o sea el 47%.
El piso también subió
Si hoy abres un libro de psicología con un modelo al lado, te da una base y llegas mucho más rápido a un 4 o un 5. Empiezas casi desde ahí.
Y vale para cualquier tema. Prácticamente todo el mundo arranca más arriba.
Y esto ya está medido: la herramienta levanta mucho más al que empieza que al que lleva años.
Tiene sentido, porque no le está dando lo mismo a cada uno:
- Al que empieza le da conocimiento, algo que no tenía.
- Al que ya sabe le da volumen, automatizando lo que ya sabía hacer.
Un 7 en la práctica
Pongámoslo en trabajo real, que se entiende mejor. Va un caso a grandes rasgos, con números redondos:
- Antes: cinco endpoints con sus validaciones, sus queries y sus pruebas eran una semana de trabajo. Ese era el 7.
- Hoy: el modelo los saca en una tarde y eso te deja en 5. Del 5 al 7 lo ponen tu criterio y tu visión.
Lo que antes marcaba el 7, hoy marca el piso.
La trampa
La vara para ser experto era 7. Entonces pasa esto:
- Arrancas en 5, porque el piso subió.
- Miras el 7 y sientes que te faltan dos puntos.
- Se ve cerca.
Pero ese 7 era la vara de la escala vieja. La de ahora está mucho más arriba, y la herramienta que te subió hasta 5 es la misma que movió la vara.
Y como se ve tan cerca, tiene sentido buscar el atajo. Si faltan dos puntos, no parece que haga falta disciplina ni años de práctica.
El atajo alcanza para llegar al 5. Del 5 en adelante hace falta lo de siempre: estudio, práctica, constancia y experiencia.
Lo que sí mejoró
Antes, llegar a una base sólida eran años de estudio, de aprender en el camino y de experiencia acumulada. Hoy esa base se consigue mucho más rápido, y eso es una noticia buenísima para cualquiera que quiera meterse en algo nuevo.
Hay una objeción razonable acá: si la herramienta ayuda más al que menos sabe, todos deberían terminar en el mismo punto.
Con la calculadora pasó lo mismo. La tenemos todos desde hace décadas y no nos igualó en matemáticas. Borró la aritmética como diferencia, y la diferencia se mudó a saber qué cuenta hay que hacer.
La herramienta no iguala a la gente, mueve el lugar donde está la diferencia.
Por eso dos personas con lo mismo en la mano llegan a lugares distintos: quien ya sabe es quien sabe:
- qué pedirle
- qué revisar
- qué descartar
El modelo multiplica lo que ya traes.
Esto no es solo software
Llevas el carro al mecánico. Antes ibas a ciegas.
Hoy llegas sabiendo más o menos qué te van a hacer, le subes una foto al modelo y te explica qué mirar y qué preguntar. Llegas con mejores preguntas.
Y eso empuja para arriba a todo el mundo, al mecánico y a ti. Cuando el que pregunta pregunta mejor, el que responde tiene que responder mejor.
Vamos hacia un mundo donde el nivel de calidad haya subido en todo. Todavía no estamos en ese punto, pero creo que con el tiempo vamos a llegar.
Con los títulos ya había pasado
Cuando casi todos tienen un título, el título deja de distinguir y el requisito sube. Lo que pedía bachillerato pasó a pedir licenciatura, y lo que pedía licenciatura pasó a pedir maestría.
Eso ya tiene nombre: inflación de credenciales. Randall Collins lo describió en The Credential Society en 1979, y predijo justo esa escalada.
La diferencia hoy es que no hace falta estudiar años para tenerlo. Con un modelo al lado, cualquiera lleva algo parecido a un título en la mano.
Algo parecido pasa en Venezuela
Pensemos en los bolívares.
- Antes: con un millón eras rico.
- Llegó la inflación: un millón lo tenía cualquiera.
- Hoy: hacen falta muchos más ceros.
¿Sigues siendo rico con tu millón? No.
Tu millón no se movió, sigue siendo un millón. Lo que cambió es su valor.
Al final
La tecnología siempre termina empujando hacia arriba la calidad de vida, y esta ola va en la misma dirección. Con el tiempo la calidad de todo va a ser mejor que la que teníamos.
Hoy se puede aprender de todo. Pero siempre va a prevalecer ese tema que te mueve el piso, el que te deja despierto de madrugada y te ocupa los fines de semana buscando aprender más.
En eso vas a poner el tiempo, y vas a terminar siendo lo que de verdad te gusta ser. Poder ser lo que quieras siempre se pudo, solo que a menor escala.
Después de todo, nuestro tiempo acá es finito, y sigue siendo el recurso más valioso que tenemos.
Y si esto es un multiplicador, imagínate lo que puede hacer por tu profesión sacándole todo el potencial.
Si estás empezando de cero, ya arrancas con varios pasos adelantados.